¿Por qué cuestan más de U$S1.000 estos jeans?

PRPS, una compañía estadounidense que teje su denim en antiguos telares en Japón, tiene un par de los jeans que supera el umbral de los US$1.000. A simple vista no parecen diferentes a cualquier otro par, pero cada par está hecho a medida del comprador y debe ser pedido con dos meses de anticipación.

Buenas noticias para los que aman los jeans de diseñador pero quisieran que hubiera una forma de gastar todavía más dinero en ellos. PRPS, una compañía estadounidense que teje su denim en antiguos telares en Japón, tiene un par de los jeans que supera el umbral de los US$1.000.

El nombre de la compañía deriva de la palabra «propósito» en inglés, pero se la conoce por sus iniciales y sus jeans se venden en tiendas por más de US$200 aunque los más caros – que en Asia están disponibles solamente en Japón y Hong Kong – le pueden costar alrededor de US$1.040.

A simple vista, los jeans no parecen diferentes a cualquier otro par. Sus características más distintivas son los taches metálicos en alrededor de la cintura. Pero cada par está hecho a medida del comprador y debe ser pedido con dos meses de anticipación.

Donwan Harrel, el propietario y diseñador de PRPS- su tarjeta profesional dice que su título es limpiador de inodoros- dice que hay mucho razonamiento detrás del precio elevado. Explica porqué el par de jeans adecuado puede ser tan caro como un traje de tres piezas:

30 tratamientos: «Solamente la etiqueta de cuero en la parte de atrás del jean tomó dos días para ser creada», dice. «La piel de cordero es lavada, aceitada a mano y colgada para secarse individualmente de forma que no haya dos parches de cuero iguales». En total, alrededor de 30 tratamientos llevan a cabo para cada par de jeans de mujer, incluyendo el teñido a mano, el cosido y el agregado de detalles.

Maquinaria antigua: Antiguas máquinas de coser restauradas de la década de los años 40 cosen puntadas en los dobladillos que tienen un doblez doble para tener una durabilidad extra.
«La tensión de la costura es tan alta que casi se produce una arruga en los dobladillos», dice Harrel. «Esto asegura que la parte de atrás de los pantalones no se empiece a gastar que es lo que normalmente ocurre con una sola costura con aguja y un solo doblez», explica.

Materias primas: El algodón orgánico es traído de Zimbabwe- esta tela tiene una huella de carbono tan grande como su precio- por su capacidad para retener su tintura color índigo. El algodón de este tipo se decolora menos que el algodón tradicional y absorbe más colores para conseguir una gama más rica.

«Hilos irregulares»: La compañía embarca hilos para Kojima en Japón, donde son tejidos en antiguos telares de Levi Strauss & Co que producen «slubs» irregulares, es decir lanilla levemente más gruesa sobre la sarga o el hilo, casi como pequeños nudos.
«Como con los anillos de un árbol, uno puede leer la historia de la vida de una tela mirando las irregularidades. Uno no quiere la perfección», dice Harrell. «Esas irregularidades crearán patrones de decoloración más interesantes a medida que se vayan gastando los jeans», asegura.

Taches: En lugar de taches más suaves de esmalte, Harrell optó por unos 100% metálicos por la forma en que envejecen y cambian. Los taches se oxidan y lentamente se vuelven turquesa por los aceites que producen susa dedos. Ochenta taches en total incrustados a mano hacen que los pantalones sean más pesados que otros. Se recomienda comprarlos apretados para que no se caigan.